“Una luz encendida, en el medio de la llanura pampeana”

Manifiesto

Existen diferentes maneras de hacer las cosas como personas en el mundo y eso nos da la libertad de elegir cómo hacerlas, es un privilegio y al mismo tiempo una responsabilidad.

En cada acto también tenemos la oportunidad de elegir desde dónde las hacemos, cuál es ese ingrediente fundamental y guía para nuestro paso por este mundo.

En Mariápolis nos movemos desde y para el amor.
Vivimos el amor como canal esencial de transformación para construir lo nuevo.

Somos un ensayo vivo de que es posible vivir en unidad contemplando, valorando y protegiendo un ambiente limpio, una economía sana y una sociedad humana, colocando a las personas en el centro de nuestras acciones y nuestras relaciones.

Lo soñamos, lo diseñamos, lo hicimos realidad y lo abrimos a todos para que puedan vivirlo, porque todos somos uno.

Transitamos el maravilloso viaje de la creencia a la acción y lo materializamos en cuantas expresiones nos imaginamos.

Nacimos para que puedas experimentar una sociedad basada en el amor y una vida sustentable y te invitamos a que esa vida forme parte de la tuya.

Porque una vida con amor es esencial y sin él no sería sostenible.

Mariápolis
Vivir Amor

Nosotros

La ciudadela Lía surge como una de las expresiones de la espiritualidad y cultura de la unidad promovida por el Movimiento de los Focolares. El mismo es un movimiento católico, de dimensiones ecuménicas, interreligiosas e interculturales, que comenzó a gestarse en 1943, en Trento, Italia, en torno a Chiara Lubich y su vocación de dar cumplimiento al testamento de Jesús: “que todos sean uno”. Actualmente este Ideal de la unidad es compartido por más de 4.000.000 de personas en todo el mundo que contribuyen, a través de las más variadas iniciativas en el ámbito social, cultural, económico y religioso a la realización de la fraternidad universal.

Situada junto a la localidad de O’Higgins, se inició en enero de 1968, en la provincia de Buenos Aires, cuenta con una población estable de 220 habitantes; hombres y mujeres de edades, orígenes y culturas distintas que conviven en un espacio moderno, con sus casas, talleres, industrias, centros comunitarios, capillas, gimnasios, campos deportivos, parques, y con zonas cultivadas, distribuidos en tres barrios, para actividades sociales y culturales, a disposición de quienes quieren conocer o compartir esta experiencia de acuerdo a sus posibilidades.

Sobre todo es, desde el comienzo, una escuela de formación en la cultura de la unidad, por la que en estos 51 años de vida han pasado, entre otros, más de 4000 jóvenes en su escuela anual y más de 1.000.000 de visitantes.

Aquí los Jóvenes realizan sus primeras experiencias laborales, donde la elaboración y venta de artesanías, en madera y tela, forman parte escencial de su estadía. Cada año este grupo de chicos se va modificando, aprendiendo así unos de otros a realizar actividades laborales como un gran crecimiento personal, siendo constructores de unidad y lazos de fraternidad.